Ateísmo fuerte o positivo:
Se caracteriza por la negación categórica de la existencia de dioses. Muchas veces argumenta en contra de la existencia de dioses, encontrando explicaciones, sociológicas, psicológicas, y/o históricas para el teísmo, distintas de la existencia de dioses. Este es el caso del marxismo.
Ateísmo agnóstico, débil o escéptico:
No niega explícitamente la existencia de los dioses, sino que niega únicamente el conocimiento de su existencia, y la considera posible. Los ateístas agnósticos a menudo argumentan que la carga de la prueba recae sobre quien afirma algo, y no sobre quién deja de creerlo. Por consiguiente, la negación de la existencia de dioses requiere de una prueba tanto como lo requiere la afirmación de su existencia.
Ateísmo agnóstico fuerte:
Esta forma de ateísmo agnóstico afirma que no sólo es desconocida la existencia de Dioses, sino que es imposible de conocer, debido a lo sobrenatural e inalcanzable de la idea de éstos.
Ateísmo agnóstico débil:
Estas personas afirman que a pesar de la falta de conocimiento sobre la existencia de Dioses, no hay razón para pensar que este conocimiento sea inalcanzable.
Ateísmo Agnóstico débil e interesado:
Es aquel que considera que el conocimiento sobre la existencia de dios es interesante y relevante.
Ateísmo Agnóstico débil y apático:

No hay comentarios:
Publicar un comentario